EL ESPEJISMO

             En una entrevista publicada hoy, Soraya Sáenz de Santamaría imparte una lección magistral de política económica en términos tan precisos como entendibles por cualquier ciudadano. Las medidas que apunta para salir de la recesión, tanto en los ámbitos de la reforma del mercado de trabajo como de la fiscalidad, son formuladas por la portavoz popular con valentía y claridad, haciendo gala de lo que se espera de la alternativa de gobierno: un programa perfectamente dibujado y asumido con firmeza. En contraste con esta encomiable posición, sus pronunciamientos sobre el Estatuto de Cataluña muestran un inquietante conformismo con la situación actual. La afirmación de que el PP acatará la sentencia del Tribunal Constitucional, aparte de una obviedad, resulta débil si no va acompañada de una reiteración enérgica de los motivos por los cuales el primer partido de la oposición presentó en su día el recurso, es decir, la definición de una nación dentro de la Nación, la obligatoriedad del catalán, la bilateralidad, el blindaje de competencias, el sistema de financiación y la fragmentación de la unidad jurisdiccional del Estado. En cuanto a su apreciación de que el problema no está en el Estatuto, sino en el tripartito, siembra la confusión. El principal impulsor del Estatuto ha sido precisamente el tripartito y es el Estatuto el que liquida la Constitución vigente. De sus palabras, se podría inferir que ese mismo Estatuto gestionado por un Ejecutivo autonómico distinto, sería aceptable, lo que equivale a relativizar el papel de las normas en un Estado de Derecho de manera poco adecuada en boca de una abogada del Estado. De este caminar de puntillas sobre las brasas ardientes de la crisis de sistema que estamos atravesando despierta la sospecha de que la cúpula del PP todavía acaricia la posibilidad de un pacto con los nacionalistas en caso de ganar las próximas elecciones generales por mayoría relativa. Semejante idea es un puro espejismo porque a estas alturas los separatistas han ido demasiado lejos en su ofensiva secesionista como para ser reconducidos. La solución es otra y Soraya Sáenz de Santamaría sabe perfectamente en qué consiste. La insistencia en perseguir el brillo engañoso de una ilusión óptica sólo puede acabar lamentablemente en una dolorosa caída de bruces sobre la inhóspita arena del desierto. 

 

            

Una respuesta para “EL ESPEJISMO”

  1. JUSTICIERO dice:

    DIGAME COMO SE LLAMA USTED, ALEX O ALEJO. GRACIAS

Dejar una respuesta