UNA EXPULSIÓN REVELADORA
Desde su llegada al poder en 2004 el presidente del Gobierno ha impulsado sin descanso un cambio en la política de la Unión Europea respecto al régimen castrista. A diferencia de la línea seguida por Aznar que intentó combinar el apoyo a la disidencia, la defensa firme de los principios democráticos y el mantenimiento de una relación diplomática correcta, Zapatero siempre se ha mostrado partidario de las concesiones a la dictadura cubana, evitando cualquier gesto o actitud que pudiera incomodarla y dejando abandonada a su suerte a la oposición interna. Hasta ahora sus maniobras en el seno del Consejo Europeo para restablecer el diálogo y la cooperación sin condiciones previas no se han visto acompañadas por el éxito porque hay bastantes Estados-Miembros que todavía se niegan a normalizar una situación que no tiene nada de normal. Mientras los presos políticos sigan en la cárcel y el respeto a los derechos humanos y a las libertades civiles más elementales brillen por su ausencia, es imposible que la Unión considere al régimen totalitario caribeño un interlocutor aceptable. En este contexto, la expulsión abrupta y sin explicaciones del eurodiputado socialista Luis Yáñez, realizada contra la legalidad internacional y con absoluto desprecio al partido que representa y a la institución en la que ocupa un escaño, demuestra hasta qué punto las estrategias blandas de Zapatero son ineficaces. Lo fueron en la etapa vergonzosa de la negociación con ETA, lo han sido con Marruecos ante el problema del Sahara Occidental y con los piratas somalíes, y lo están siendo en Afganistán, donde al final nos hemos visto obligados a incrementar el número de efectivos en el área. Si bien la discusión constructiva, la flexibilidad y el pragmatismo son instrumentos valiosos para operar en la escena internacional, no es menos cierto que la claridad y el rigor a la hora de tratar con contrapartes que nos humillan y que recurren permanentemente a los hechos consumados y a la fuerza bruta son indispensables si uno desea que le tomen en serio. Esperemos que la lección de la que ha sido vehículo y víctima el eurodiputado Yáñez haya sido comprendida por nuestro Gobierno y le sea provechosa.
Esta entrada ha sido enviada el 9. Enero 2010 a 11:05 y ha sido registrada en Unión Europea. A través del RSS 2.0 feed podrá acceder a las respuestas. Puede dejar una respuesta o realizar el trackback desde su sitio web.
9. Enero 2010 en 16:24
No acabo de entender qué nos pasa en España con respecto a la dictadura cubana. Con respecto a Corea del Norte está igualmente claro cómo aplastan los derechos humanos, y somos más firmes.
Es como si existiera algún tipo de sentimiento de culpabilidad que nos impide dejarle bien claro a los castristas cubanos que una democracia tiene que defender siempre el derecho de los individuos a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad.
Eso es lo que hay que decirles, y ya sabrán ellos dónde están reconocidos esos derechos en América.
9. Enero 2010 en 20:58
Estimado amigo:
Tu blog ha sido galardonado con el Premio al Blog Inteligente.
Lo puedes recoger aquí: http://elfiloloco.blogspot.com/2010/01/i-edicion-de-premios-al-blog.html
¡Felicidades!
10. Enero 2010 en 09:30
Segundo intento de envío de comentario:
Me voy a limitar a rescatar uno de los argumentos de su escrito para comentar lo siguiente. ¿Es que es más lícito, coherente, democrático y honesto dar un trato de preferencia sin límites a un país, como Marruecos, que brilla en la escena de la política nacional e internacional por violar constantemente distintas resoluciones de NN.UU?, ¿quizás esa vara de medir tan extraña que utilizamos y utilizan estos Sres. y países de la UE les permite no vomitar cuando se firman acuerdos pesqueros y de explotación de recursos naturales con un país que en absoluto respeta los más elementales DD.HH ni de sus súbditos ni de los habitantes del territorio que ocupó militarmente a la fuerza, torturándolos, haciéndolos desaparecer o matándolos?. Sólo por poner un ejemplo……., así que cuando yo vea que la línea de condiciones se traza recta, sin salirse del camino ni de los principios que dicen defender aquí, en el mundo occidental democrático y libre y allí, en el resto del planeta…….., entonces, les respetaré y les tendré en cuenta, mientras tanto, que me guarden una cría.