EL COSTE DE LOS DERECHOS
Fracasado el intento de utilización de las lenguas cooficiales españolas en el pleno del Parlamento Europeo por ser financiera, política y logísticamente inviable, los nacionalistas vuelven a la carga en el Senado. Un grupo de veinticuatro senadores pertenecientes a formaciones de este signo, acompañados curiosamente de sus diez colegas socialistas catalanes, han presentado una proposición de modificación del reglamento de la Cámara Alta que en caso de prosperar transformaría a la Asamblea de la Plaza de la Marina Española en un sucedáneo de las Naciones Unidas. El despropósito es de grueso calibre porque forzar a un colectivo de ciudadanos españoles que representan a la soberanía nacional en un cuerpo legislativo asimismo nacional y que, como es lógico, dominan a la perfección su lengua común, a entenderse entre sí mediante interpretación simultánea, entra de lleno en el esperpento. En el Parlamento de Cataluña o en los municipios catalanes el idioma mayoritariamente empleado es el catalán, dado que éste es su ámbito natural de aplicación, y nadie protesta por ello. ¿En virtud de qué extraño razonamiento el criterio que vale para Cataluña no es bueno para España en su conjunto? Aparte del absurdo de esta pretensión, el coste de la misma sería considerable. El multilingüismo integral de un Senado en cuatro idiomas implicaría un gasto anual del orden de unos diez millones de euros, aparte de la inversión inicial en cabinas de interpretación, material electrónico y confección de software. Por supuesto, el único objetivo de una operación tan cara como inútil no es otro que debilitar la unidad nacional y visualizar la progresiva desaparición de España como proyecto común, tan deseada por los secesionistas. La senadora del PNV Miren Leanizbarrutia ha afirmado en el transcurso de la polémica generada por esta iniciativa que “los derechos no se pueden cuantificar y no tienen coste”. Si esta buena mujer tuviera un mínimo conocimiento de lo que representan los modernos Estados del Bienestar sabría que hay dos tipos de derechos, unos que, efectivamente, son gratuitos en términos económicos directos, como el derecho a la libertad de expresión, a la libre asociación o a la libertad de culto, y otros que requieren recursos billonarios, como el derecho a la sanidad, a la educación o a las pensiones. Mira por dónde el derecho a hablar en vascuence en el Senado -lo que requeriría por cierto que algunos senadores nacionalistas vascos lo aprendieran previamente- sí tiene coste, y muy elevado. La portavoz del PSOE ha declarado que cualquier medida en este campo requiere un consenso muy amplio y, en particular, la conformidad del Partido Popular. Si es así, estamos presumiblemente salvados.
Esta entrada ha sido enviada el 13. Enero 2010 a 19:55 y ha sido registrada en Uncategorized. A través del RSS 2.0 feed podrá acceder a las respuestas. Puede dejar una respuesta o realizar el trackback desde su sitio web.
13. Enero 2010 en 20:37
Estimado profesor,
no creo que la oposición del PP a esta medida pueda salvar la situación. Primero, porque habría que ver con que energía se opone (como le dejen la tarea a Feijoó hasta es posible que además de a los idiomas regionales haya que pagar la traducción al inglés-habría que ver a ZP en la tesitura-). Segundo, porque ¿de donde saca el PP la mayoría para tumbar la proposición?
Finalmente, me gustaría saber si la mano blanda del PP con el nacionalismo es pura táctica o es que Rajoy esta definitivamente abducido por los aliens periféricos.
Saludos y gracias
PLB
13. Enero 2010 en 20:42
Estimado profesor,
perdón por la insistencia, pero he olvidado un pequeño comentario.
ZP se presenta como el gran conseguidor de derechos para los españoles. Nadie le pregunta quien es el paganini de tales derechos, nadie le exige las cuentas de esas propuestas. Él solo recoge el beneficio de la propuesta de derechos y nadie le recuerda que alguien tiene que pagar la cuenta. Los españoles creo que están suficientemente mentalizados para apoyar a aquel que le recuerde a ZP que sus ocurrencias hay que pagarlas. !!!Queremos oposición!!
Mas saludos
plb
23. Enero 2010 en 14:43
Yo tan solo expongo una cuestión:
Si en valencia donde gobierna el PP, estudiar en Español (Castellano) no es posible, como puede el PP, hacer una oposición directa a los dislates nacionalistas, que como eje principal tiene el anular y rechazar al idioma común y oficial que es el Español.
Aquí Rajoy o se pone a mandar y eliminar las burradas con el Español allí donde gobierna el PP, o mejor que abandone, dado, que no puede hacer oposición al nacionalismo cuando el permite nacionalismo dentro de su propio partido.
La falta de firmeza en el liderazgo, y de unidad de políticas dentro del partido y en las comunidades donde gobierna el PP, es una de las mayores cagadas intelectuales, que tiene el señor Rajoy, así como toda la cúpula del partido.
Uno puede comerse las uvas, pero comérselas y regalarlas, al mismo tiempo, es imposible.
¿Rajoy y sus asesores, serán capaces de entender algo tan sencillo, o tienen alguna extraña y desconocida técnica para comerse las uvas y regalarlas al mismo tiempo?
26. Enero 2010 en 14:49
Sr. Feijoo:
El extremo opuesto a querer una enseñanza en gallego para TODOS es querer una enseñanza en español para TODOS. Lo que propone GB es que cada uno pueda elegir lo que prefiera, como en las verdaderas democracias.
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Lo que ahora le pide GB no es que aplique su modelo, que es el de las democracias , sino simplemente que CUMPLA CON SUS COMPROMISOS ELECTORALES, y deje de invocar su programa, a no ser que considere que SU PALABRA no vale NADA. SU PALABRA es posterior a la publicación del programa, por lo que, SI VALE ALGO, corrige, matiza o concreta el programa, que queda ANULADO en lo que se oponga a ella.
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También convendría, más que nada para no seguir haciendo el ridículo, que alguien le explicase en qué consiste la “inmersión”. Sólo desde la ignorancia, inexcusable en quien pretende opinar con autoridad moral sobre este asunto, se puede afirmar que se somete a “inmersión” en español a un alumno cuya lengua materna es el español. Eso no es INMERSIÓN. Lo sería si el alumno tuviese como lengua materna el gallego (y viceversa). Y le repito que es indecente, muy indecente, dar a entender que GB quiere la “inmersión” en español para todos, que es lo que sugiere usted al meter en el mismo saco a los que sí quieren una enseñanza en gallego pata todos con los que queremos que PUEDA estudiar en español EL QUE ASÍ LO DESEE. Si los alumnos cuya lengua materna es el español estudian en esta lengua y los alumnos cuya lengua materna es el gallego estudian en gallego, NO HAY INMERSIÓN para ninguno de ellos. Es más, lo que usted propone es lo que se llama una INMERSIÓN PARCIAL PARA TODOS, con lo que el ridículo intelectual se acentúa. ¿Qué asesores tiene usted?
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También convendría que alguien le explicase en qué consisten los compromisos de España al ratificar la Carta Europea, porque también está usted manipulando este aspecto, y a los del Comité de Expertos del CE no los va a poder engañar y espero que no intente manipular la información cuando le den un tirón de orejas por incumplir con los compromisos adquiridos por España: está usted obligado (cierto que es más bien una obligación moral) a ofertar PARA QUIEN ASÍ LO DESEE una enseñanza íntegramente en gallego (con el español como materia). Callón y sus muchachos lo van a poner a pingar en este ámbito y tendrán razón (y GB dirá que la tienen), sólo que ellos también intentarán manipular la información dando a entender que la Carta exige que la enseñanza sea en gallego para todos, lo cual es FALSO, y eso también lo denunciará GB dando información oficial y sin omitir parte de la información, como las coletillas “para los alumnos cuyos padres ASÍ LO DESEEN”. Y es que la Carta se basa, curiosamente, en el principio de que los padres elijan la lengua vehicular También deben de ser “extremistas” en el Consejo de Europa.
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El único modelo que cumple con los compromisos asumidos por España es, guste o no guste, el modelo que siempre ha defendido GB: tres vías (en español, en gallego y bilingüe). Léase – que se los traduzcan porque su nivel de inglés creo que no es muy boyante – los informes correspondientes a los otros cuatro países que han ratificado la Carta en los mismos términos que España: Finlandia respecto al sueco, Eslovenia respecto al italiano, Eslovaquia respecto al húngaro y Reino Unido respecto al galés.
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¡CUMPLA Y DEJE DE MENTIR O DE MANIPULAR! Ciertas cosas no salen gratis.