ESTADO DE EMERGENCIA
Una inmensa mayoría de españoles de todas las adscripciones ideológicas coincide en un diagnóstico desesperado y sombrío: la situación es insostenible, vamos a la ruina total, hay que hacer algo… Estos comentarios y otros similares se multiplican en las barras de los bares, en las sobremesas familiares, en los despachos empresariales, en las tertulias radiofónicas y en las columnas de los analistas políticos. El Estado no sólo se descompone aceleradamente -el tripartito catalán condena a la quiebra a los exhibidores de cine a la vez que anuncia que se propone suprimir de un plumazo las provincias-, sino que además por cada nueve euros que ingresa gasta quince. La presidencia española de la Unión Europea es un conjunto de vaciedades y de patinazos que provoca la crítica ácida o la burla descarada de la prensa internacional. Sobre nuestra deuda planea una desconfianza creciente de los mercados que incrementa el servicio a la misma empeorando el déficit galopante que padecemos. El Gobierno da trompicones sacando un conejo tras otro de la chistera, una ley de economía sostenible que es un chiste, un retraso en la edad de jubilación que no puede mantener ni un día tras su lanzamiento, un plan de austeridad que no se cree nadie, un pacto para la educación después de haberla degradado a conciencia hasta extremos lamentables, y todo ello mientras en el seno de su propio partido, que se rebela ante una dirección errática que le conduce a la derrota, silban vientos de fronda cada vez más fuertes. Es un hecho incontestable que España no aguantará hasta 2012 semejante sangría de sus recursos ni el acelerado cuarteamiento de su unidad nacional. Por consiguiente, es imprescindible detener esta caída hacia el abismo, prejubilar a Zapatero, convocar elecciones generales, formar un Ejecutivo de gran coalición que nos saque de la postración y devolver a la sociedad la esperanza y la energía que ahora le faltan. ¿Cómo tirar adelante estas urgentes medidas con la celeridad requerida? La moción de censura es imposible, una renuncia de ZP implicaría que le queda algún resto de decoro, hipótesis más que improbable, una rebelión interna en el PSOE que nos libere del incapaz que nos arrastra al desastre, impensable. Tan sólo, tenue esperanza, un amplio y potente movimiento de protesta protagonizado por la sociedad civil que generase en la calle una irresistible presión que obligase a los dos grandes partidos a actuar conjuntamente, podría tener algún efecto. La pregunta es si en nuestro cuerpo social quedan todavía reservas de patriotismo, de instinto de conservación y de dignidad suficientes para que tal fenómeno regenerador se produzca. Interrogante dramático, angustioso, decisivo.
Aleix Vidal-Quadras
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5. Febrero 2010 en 00:51
Por favor alguién me puede explicar si se puede hacer una moción de censura contra el presidente del gobierno y adelantar las elecciones, “necesitamos un cambio” porque desde 2003 España no ha dejado de decrecer, ya es hora de cambiar y volver a lo que éramos, “una de las economías más fuertes del mundo” que con esfuerzo y trabajo conseguimos, necesito una respuesta a lo que está pasando en el gobierno, no comprendo que gestiones hace Zapatero o su equipo de gobierno, quienes son?? Felipe Gonzales?? quien es ese hombre?? que ha hecho por España? que ministros de economía, de trabajo, de exteriores, Leide Pachin?? Lo unico que hace es salir en la tele, pero que hace?? en que consiste su trabajo? Creo que no han hecho nada bien en los 7 años que llevan gobernando, por favor!! Yo no soy un experto en política pero como estamos en una España de libertades, pues aqui me delimito a expresar lo que siento, mis pensamientos y estoy seguro de que muchas personas pueden pensar como yo, “libertad de expresión” dice Zapatero, por favor que reconozca todo lo malo que está haciendo. “Economía sostenible” dice?¿ que significa eso?? Bueno 1 saludo para todo el que haya querido leer mi comentario.
5. Febrero 2010 en 01:00
Madre mia es que no puedo ni leer este artículo de “Estado de emergencia” Es que estamos fatal y recuperarse de esta gran caída a España nos va a costar mucho trabajo y años, por lo menos 2 ó 3 años para levantar cabeza. En mi opinión tampoco estoy seguro de que toda la culpa sea del Psoe pero la gran mayoria si, porque es verdad que ha habido una grave crisis económica mundial, pero hay países que no han notado tanto esta crisis, ellos han puesto remedio! les ha afectado muy poco porque han tenido medios y ganas para afrontarla, cosa que Zapatero no admitió que había una crisis económica hasta hace poco cuando ya no podía mas, es indignante como nos ha engañado este gobierno, espero que no me metan en la cárcel por todos estos comentario pero necesito desahogarme, haber si alguien pensara como yo o me diera su opinión para mi sería de gran ayuda.
8. Febrero 2010 en 21:59
Alejo, yo creo que la gente tiene ganas de salir a la calle. Yo hace ya más de año y medio que me muero de ganas de que lo que comentas pase. El problema es que ni el PP, ni los sindicatos, que, en mi opinión, serían los elementos ideales para convocarlo, están dispuestos a organizar tal evento. Igualmente se me haría muy difícil acudir a un acto convocado por Rajoy, Feijó y elementos de semejante ralea. A los líderes sindicales los incluyo en el mismo saco. Total, que la mejora de España pasa por una renovación total del PP, pasando a dirigirlos auténticos patriotas. Tú conoces mejor que nadie sus interioridades, por ello te pregunto ¿es eso posible?
11. Marzo 2010 en 14:32
En la web www.maseuropa.es se puede encontrar información sobre ayudas y subvenciones europeas. Quiza pueda ayudar.
30. Marzo 2010 en 11:51
Sí, fiel reflejo de lo que pasa, sin dudarlo un instante, nuestro país es, en el mejor de los casos, lamentable… si no ya un enfermo incurable. Y lo que hace -y ha hecho siempre- de él un país lamentable no es otra cosa que el nivel cultural de sus nacionales, de la cual su clase política no es más que un fiel reflejo, en vez de ser una guía.
¿Quieren enfrentarse a un lelo español prototípico? Les señalaré a cualquier miembro de la generación del 98: mucha queja, mucho lamento y mucho recuperar no sé qué “inmutables esencias patrias” que por ahí se nos han olvidado… y, en la práctica, no hacer nada (”¡Que inventen ellos!”) y dejar que el proceso de desmembración, una vez sin colonias, tome carta en el propio territorio nacional. O, peor, a cualquier representante de la generación del 27: mucha queja, mucho mofarse de las “esencias nacionales”… para sustituirlas por la más absoluta inmediatez ridícula, fruto de una total incultura y desconocimiento de la Historia, y una bellaquería pasmosa (el progresismo y Don Zapatitos son hijos de la generación del 27, como lo fue el robo de los ahorros de aquellos a los que les tocó la guerra en la zona “republicana” o el expolio del Tesoro Nacional).
En fin, hablaba yo hace poco con una señora, consorte de un alto funcionario, que, por supuesto, mantenía que a la hora de votar o de tener una opinión sobre mil cosas no siempre valen tanto los conocimientos -claro, por algo lo diría- como tener lo que llamaba “criterio” (supongo que el tal “criterio”, el cual no sabía definir, no sería el criterio balmesiano sino que con ello se refería a aquello que Descartes llamó “sentido común”, del cual afirmaba que, en todos los sentidos, es el menos común de los sentidos).
Ante semejante afirmación, le pregunté si su “criterio” le habría llevado a votar sí al proyecto de constitución europea que Zapatero se apresuró en aprobar y le dije que suponía que sí y que su modo de pensar ante ello habría sido la patochada del “Hombre, alguna constitución hemos de tener y no vamos a decir que no a esta porque quedaría mal y hubiera parecido que no queremos ser europeos”, ignorando que en el caso concreto de España, dejaba a nuestro país con una representación electoral que, contraviniendo lo anteriormente pactado a este respecto (Niza), haría de él algo irrelevante, alejándolo de tener ningún poder de decisión… como, me temo, así ha sido y es.
Por supuesto, el “¿Ein, cómo, mande?” fue increíble y, entonces, oí tontería tal como “Bueno, igual en este caso concreto hacía falta tener algo más que criterio…”. Oiga usted: ¡IGUAL en este caso concreto! ¡Juás! Pero, claro, más increíble fue el que le informara de que el proyecto de constitución europea que España votó afirmativamente resulta no estar vigente porque en otros países se votó no… ni mucho menos sabía del Tratado de Lisboa ni del Lisboa II que vino después y tenemos hoy en día!! ¡Menuda sorpresa se llevó!
Eso es España. Y, por supuesto, si el fútbol va bien, si tenemos talante, si nos “educamos en la Ciudadanía”, si dos hombres pueden formar una familia… aquí no pasa nada…
¡Ay Dióssss…. llévatelos pronto!