INCOHERENCIAS

 El presidente del Congreso es conocido por sus habilidades como comunicador y ha cultivado con encomiable constancia una imagen de sí mismo que le proyecta como persona sincera y desenfadada, próxima a la gente y capaz de conectar en cada momento con las verdaderas preocupaciones del ciudadano. A estas características ha añadido siempre una cierta aura de independencia de criterio que le permite en ocasiones expresar opiniones controladamente divergentes de las posiciones oficiales de su partido. Sin embargo, en este difícil equilibrio entre la defensa de sus supuestos principios y la disciplina propia del militante, José Bono incurre en piruetas tan arriesgadas que minan su credibilidad y revelan la artificiosidad de sus montajes. Hay dos ejemplos elocuentes de las contradicciones insoslayables que intenta colar como muestras de rigor intelectual y de solidez ética. El primero es su voto a favor de la ley del aborto a pesar de su condición públicamente manifestada de católico convencido y practicante. Su argumento para justificar una actuación totalmente incompatible con sus creencias religiosas es que la norma actual es mejor que la anterior en la medida que limita el supuesto de daño a la salud psíquica de la madre -el pretexto que abrió en el pasado las puertas al fraude generalizado- a veintidós semanas, restricción que no existía hasta la reciente reforma. Este razonamiento no se sostiene y el propio Bono nos da la clave cuando afirma que “el aborto ni es un bien ni es un derecho. Es un mal”. Pues bien, precisamente el núcleo conceptual  de la ley socialista es la transformación de un delito despenalizado en determinados casos en un derecho regulado e irrestricto durante un plazo fijado. Por consiguiente, la incongruencia es flagrante y no resiste ni un segundo un análisis incluso somero. El segundo es su crítica reiterada al desbarajuste autonómico. Sus llamadas de atención respecto de la proliferación de administraciones y de las disfuncionalidades y del coste que comporta, casan muy mal con su sumisa aceptación en el seno del PSOE del nuevo Estatuto de Autonomía de Cataluña, monumento donde los haya a la inconstitucionalidad y a la fragmentación del Estado. Lejos de erigirse en ejemplo de coherencia y de fidelidad a unas convicciones por encima de la adscripción partidista, la tercera autoridad de la Nación aparece como un ágil volatinero capaz de encandilar al público mientras le vende mercancía averiada. Las futuras generaciones que estudien la historia de nuestro país percibirán al elocuente José Bono como una figura más próxima a las hazañas contorsionistas del Gran Houdini que a las insobornables virtudes de Santo Tomás Moro.    

                                                                        

6 respuestas para “INCOHERENCIAS”

  1. Venancio Buesa dice:

    Estimado profesor,

    lo que le ocurre a Bono es muy sencillo: si hubiera actuado según su conciencia se tendría que haber buscado otro puesto de trabajo. ¿Y donde va él con lo mayor que es a encontrar un trabajo con el sueldo, y sobre todo con la pompa y el boato, de su actual ocupación? Esto que le ocurre al señor Bono le pasa también a buena parte de la casta política. Son lo que son por ser parte de una masa y no por ser individuos de reconocida capacidad y/o formación. Habría que modificar las leyes electorales para acabar con este fenómeno. Pero en España, desde el harakiri de las cortes franquistas en el 76, no se ha visto nada parecido. Y temo que, dada la composición moral, intelectual y personal del político estandar de este pais, no lo volvamos a ver a no ser que se produzca un cataclismo (del que estamos cerca, por cierto).

    Un saludo

    Venancio

  2. Cuquiña dice:

    Que prueba tan tonta la de matemáticas, después de escribir un comentario me dicen: lo sentimos no ha pasado la prueba de matemáticas, ¿es una broma? me siento como si en la universidad me hubieran suspendido en Igualdad la nueva asignatura troncal de la miembra Aído. A ver si ahora acierto.

  3. Cuquiña dice:

    Veo que mi comentario no sale, haré otro. El análisis que hace tan finamente de ese demagogo que es Bono sin necesidad de hacer como yo y usar calificativos. Su postura ante el aborto libre como un derecho ha sido asombrosa, y encima quiere quedar de bueno. Nada que ver con uno de los santos que más me gustan Tomás Moro, Un hombre para la Eternidad, íntegro y dispuesto a perder lo que fuera con tal de no entrar por donde no debía. Le veo en “El gato al agua” y a mi marido y a mí nos encanta su finura cuando le dice a Eduardo “que bien matizas”. Acostumbrados a tante personaje cutre, vulgar y mediocre, vd. es rara avis. Tiene que tener más presencia en la política española, le necesitamos.

  4. la primera fuente dice:

    Un saludo Don Alejo. Intentaremos no pisarlas, aunque prometer prometer no se pueda prometer nada.

  5. Juanez dice:

    Que el Sr. Bomo es un farsante e hipócrita, ya se lo tienen calado buena parte de este país; pero de lo que no se percata este pais es del descomunal daño que están haciendo a esta sociedad con el torrente de leyes de ideología de género, toda una obra de ingenieriía social que ellos la denominan ARQUITECTURA, cosa que me huele a argot puramente masónico, término que usó recientemente la señora Seara refiriendose a que se aprobará en breve el primer texto de la Ley de Igualdad, que eran las siguientes:

    El Gobierno hizo toda una arquitectura, gracias a la cual somos unreferente, al tener la legislación de igualdad más potente de Europa. La normativa constituirá una importantísima herramienta para combatir la discriminación.

  6. Tom Com dice:

    Creía que en Aritmética no se dice 8 y 8 sino 8 más 8.Y me dicen graciosamente que he suspendido en Matemáticas cuando he mandado un mensaje. No sé quién tendría que ir de nuevo al colegio. Burros.

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