Archivo para 22. Septiembre 2011

VERGÜENZA AJENA

 La campaña de Rubalcaba va a toda máquina y se van acumulando sus propuestas. Examinemos cuatro de las más destacadas para establecer algunas conclusiones sobre la calidad y la viabilidad de estas iniciativas que, según el candidato, pondrá en marcha si gana los comicios. La primera es recuperar el impuesto sobre el patrimonio de las personas físicas, suprimido por el Gobierno socialista, es decir, por el Gobierno en el que ha sido ministro Rubalcaba y el Gobierno del partido de Rubalcaba. Este tributo es injusto porque grava dos veces los mismos ingresos, es antieconómico porque desincentiva el ahorro y la inversión y apenas tiene poder recaudatorio, unas décimas por ciento del total del presupuesto. Además, está transferido a las Comunidades Autónomas, con lo cual éstas pueden bonificarlo al cien por cien, intención que ya han manifestado las Autonomías en manos del PP, que son casi todas. Para mayor regocijo, de acuerdo con la actual Ley de Financiación de las Comunidades, el Estado viene obligado a compensarlas por la suspensión en su día del dichoso impuesto, lo apliquen o no, con lo que se podría dar el chistoso caso de que una Comunidad lo perciba dos veces, una del Gobierno central y otra del sufrido contribuyente. Un acierto, sin duda. La segunda es establecer un gravamen sobre los beneficios de los bancos. Es bien sabido que hoy las entidades financieras están ahogadas por el agujero de los créditos a inmobiliarias, por el impago de hipotecas y por su acumulación de deuda pública nacional, autonómica y extranjera. Se habla de cuánto costará su recapitalización. Como se ve, una coyuntura de lo más oportuno para anunciar que se les va a poner una nueva piedra al cuello. La tercera consiste en cambiar el vigente ordenamiento para que una reforma estatutaria aprobada en referendo por la ciudadanía no pueda ser posteriormente declarada inconstitucional por el tribunal competente. El argumento, desbordante de rigor jurídico, que ha adelantado Rubalcaba es que los jueces no están legitimados para modificar lo que ha decidido el pueblo soberano. El asunto presenta dos pegas no menores. Una, que la soberanía del pueblo español, en cuyo nombre actúan los magistrados del Constitucional, es indivisible y un Estatuto afecta únicamente a una parte de los españoles y dos, que el disparate de suprimir el recurso previo de inconstitucionalidad, origen de este absurdo, lo cometió el PSOE. Y cuarta maravilla, la creación de centenares de miles de puestos de trabajo para jóvenes con el dinero resultante de las exacciones a los ricos y a los bancos. Veamos. El empleo lo crean las empresas si tienen oportunidades de negocio y generan los beneficios necesarios. Por muchas subvenciones que reciban, la ocupación así generada artificialmente lo único que consigue es perturbar el mercado y desviar recursos de donde son eficientes a un sumidero estéril. Lo que procede es mejorar la competitividad de las empresas, no despilfarrar en planes E y otras bobadas. A Rubalcaba también le hacen falta dos tardes con Jordi Sevilla, aunque la pena es que ya no está disponible porque hace tiempo que salió despavorido ante las barbaridades del Presidente saliente, que Rubalcaba pretende emular.

 

En fin, cabría concluir que Rubalcaba es un ignorante completo o un débil mental. Como no es ni una cosa ni la otra, está claro que propone medidas nocivas para sus votantes con la evidente intención de explotar su desesperación a causa de la crisis o su buena fe, lo que nos confirma lo que todos sabemos sobre la catadura moral del personaje. La campaña de Rubalcaba es de vergüenza ajena y hay que preguntarse quién podrá votar a semejante desaprensivo.

 

 

 

 

                                               ©Aleix Vidal-Quadras 

|