IDENTIDAD Y DECLIVE

 En estos días se han conocido tres noticias relativas a Cataluña que examinadas en su conjunto dibujan un cuadro desolador para la que fuera motor de España, ejemplo de dinamismo económico y vanguardia de las ideas y del arte. Por una parte, se ha publicado que el Principado lidera a todas las Comunidades españolas en número de ERES, de quiebras, de disolución de sociedades y de morosidad bancaria. Del total español de procedimientos concursales, Cataluña representa un 24%, seis puntos por encima de su peso en el PIB nacional, que es del 18%. Otro dato decepcionante es que los juzgados mercantiles  de Barcelona están colapsados por acumulación de asuntos, pero también porque sus plazas tienen pocos solicitantes de otros puntos de España o porque si van a la Ciudad Condal se apresuran a pedir el traslado tan pronto les surge la oportunidad de residir en regiones sin particularismos agresivos. Y el tercer hecho interesante es que las Universidades catalanas, tanto las públicas como las privadas, se han plegado a la imposición del gobierno tripartito de exigencia del conocimiento del catalán para ocupar un puesto de profesor funcionario o contratado. Este conjunto de desgracias refleja el declive imparable de una sociedad secuestrada por la obsesión identitaria, que la empobrece materialmente en la medida que la cierra a la libertad de circulación del comercio, de los capitales y de las personas, que la paraliza institucionalmente al impedirle aprovechar los recursos humanos del Estado al que pertenece y que la limita culturalmente al disuadir a los mejores representantes del mundo académico, profesional e intelectual de elegirla como lugar de trabajo. Cataluña se asfixia oprimida por el corsé nacionalista perdiendo un tiempo y unas energías preciosos que, incluso si reacciona y se sacude las cadenas de fanatismo e irracionalidad que la aprisionan, tardará décadas en recuperar. 

                                                                                    

3 respuestas para “IDENTIDAD Y DECLIVE”

  1. Venancio Buesa dice:

    Estimado profesor,

    ¿Podemos esperar algo del PP para revertir la situación que usted describe?

    Un saludo

    Venancio

  2. alberto sala dice:

    creo que tienes razon, estamos claramente en decadencia. en cuanto la exigencia de que a nivel universitario, al profesorado se le exija el catalan, impedira el acceso de talento del exterior.Esta claro que es una buena medida para atraer talento y crear la economia del conocimiento, el silly com valles….jeje…jeje

  3. Enrique dice:

    Y además se ha publicado que el catalán, tras 30 años de Gobiernos nacionalistas, ahora es sólo la lengua habitual del 35% de los catalanes, habiendo caído su uso un 10% durante la última década, lo que demuestra el fracaso de la política lingüística de la Generalitat.

    Al final sucederá lo mismo que en el País Vasco donde la mayoría de los “abertzales” no saben hablar en euskera y repiten que también hablaban “castellano” (no dicen “español”) los Próceres de la Independencia de México, Venezuela, Argentina o Perú….Lo veremos también en Cataluña.

    Losantos se cree que la diferencia está entre ser castellanoparlante y catalanoparlante, cuando la diferencia está en la ideología separatista o unionista. Hay miles de catalanoparlantes unionistas y miles de castellanoparlantes separatistas. Y por más que les diga “pero si hablas español!” No importa: los separatistas vascos dicen “también en Mexico y Colombia hablan español y son independientes”…Que Losantos no se confunda en su odio porque los separadores son tan culpables como los separatistas. Son dos caras de la misma moneda que se retroalimentan en su odio mutuo y en su deseo de destruir España gritando “¡Que se vaya Cataluña!” cuando la madre, que es España, debe amar a sus hijos aunque se porten mal y debe predicar el amor, nunca el odio, contra los hijos. Y no soy catalán.

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